Los graves hechos acaecidos con el asesinato en territorio de Ecuador del comandante de las FARC Raúl Reyes y más de 16 personas, son un grave llamado de atención a la seguridad de Latinoamérica y en particular, a la posibilidad de alcanzar la tan ansiada unidad de la Patria Grande sudamericana. La acción de la aviación militar y el ejercito de Colombia violan la soberanía de Ecuador y dan por tierra cada uno de los tratados internacionales concernientes a la seguridad interna o los derechos humanos.
Lejos de ser un suceso aislado, consideramos que la acción militar colombiana es un acto de provocación que nace en el marco de la política exterior de EUA para el hemisferio y que aplica, tristemente para su pueblo y el continente, Álvaro Uribe. Detrás de este conflicto entre países hermanos esta vigente la injerencia de la política exterior de los Estados Unidos en Latinoamérica, que para los peronistas no es nueva: no nos olvidemos de Braden y su intento de continuar la doctrina Monroe enfrentando a Perón y a su pueblo en una fabulosa campaña de conspiraciones.
Este acto de agresión contra las FARC y el gobierno de Ecuador, lejos de terminar con la violencia, aumentará el espiral de crímenes en Colombia. Esta acción busca suprimir la vía diplomática del dialogo promovida por los gobiernos constitucionales de Venezuela, de Argentina o de Ecuador. Esta actitud es un mecanismo para acentuar la militarización del conflicto y en particular, para enfrentar el dispositivo inaugurado por el Presidente Hugo Chávez mediante el intercambio humanitario de rehenes por parte de las FARC. Este marco de inestabilidad política y de extrema violencia, solo es favorable para el conglomerado militar y armamentista de EUA, promotor y proveedor de la industria de la muerte. Asimismo, cerrar el paso al dialogo y enfrentar a las naciones entre sí, le permiten mantener el control político de la región y sus recursos naturales.
A partir de aquí y desde la Secretaría General de la Federación Universitaria Argentina sostenemos:
“Repudiamos las muertes de los guerrilleros y la utilización de cualquier método militar para resolver conflictos políticos. El dialogo y la negociación deben ser el camino para terminar con la violencia”.
“Llamamos la atención sobre la gravedad que implicó la violación de la soberanía política de Ecuador y convocamos a los políticos y civiles del continente a repudiar este tipo de actitudes.”
“Promovemos que siga transcurriendo el camino de la negociación y la entrega de rehenes por intermedio del dialogo y no por la violencia”.
“Rechazamos la política de complicidad y de apoyo norteamericano en este y cada unos de los conflictos latinoamericanos”
Estamos convencidos que la paz del continente nacerá de la unidad latinoamericana y de la fortaleza de sus pueblos ante cualquier tipo de agresión. Apostamos a la confianza en nuestros dirigentes y su capacidad para resolver este conflicto lo mas rápido posible y de manera pacífica. Expresamos nuestros deseos de que los países latinoamericanos ratifiquen su compromiso con la paz y que continúe el dialogo y la negociación para la liberación de la ex candidata presidencial de Colombia, Ingrid Betancourt.
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